Patricia Urquiola, la diseñadora del momento.

Diversas publicaciones se refieren a Patricia Urquiola como “ la diseñadora del momento” o “ influyente arquitecta y diseñadora “.

Por mi parte no puedo negar, que es una de mis diseñadoras favoritas. Por ello sigo con atención su trabajo y es la elegida para inaugurar la sección de Diseñadores de este blog.

Patricia Urquiola (Oviedo, 1961). Nacida en España, ahora vive y trabaja en Milán. Estudió arquitectura en Madrid finalizándolo en el politécnico de Milán  dónde se graduó en 1989. Su tesis de graduación fue supervisada por el gran arquitecto italiano Achille Castiglioni. Entre 1990 y 1996 trabaja en De Padova bajo la supervisión de Vico Magistretti. En 1996 se hace cargo del grupo de diseño Lissoni y comienza a trabajar para empresas de primera fila como Alessi, Antares-Flos, Artelano, Boffi, Cappellini, Casina ó Kartell, entre otros. Paralelamente, realiza diseños propios para B&B, Faem, Molteni&C, Moroso y Tronconi. En 2001 crea su propio estudio de diseño en Milán, desde él realiza proyectos no sólo en el campo del diseño industrial, sino también de exposiciones, arquitectura y dirección creativa.

Su estilo no pasó desapercibido y las principales publicaciones internacionales de diseño se rindieron a sus pies. Fue elegida diseñadora del año 2003 por Elle Deco, en el 2005 por la prestigiosa Wallpaper, la revista alemana de decoracion y arquitectura Häuser, otra de las biblias del sector, ha elegido a Urquiola como la mejor diseñadora de interiores de la primera década del siglo XXI, “Mejor Diseñadora del Año” de la revista AD en 2008, lo último es que el Consejo de Ministros otorga la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes

¿Cuál es su secreto? Los críticos citan su capacidad para lograr “la combinación perfecta entre forma y función”.

Sofisticada y a la vez ecológica, Urquiola lo mismo realiza la decoracion de el lobby de un hotel que el interior de una pequeña vivienda.

Desde que comenzó a firmar sus propios diseños hasta ahora cumplidos los cuarenta, Patricia Urquiola (Oviedo, 1961) no se ha concedido una tregua. Ni siquiera para dar el salto a firmar proyectos de decoracion para hoteles en Norteamérica o para ser madre por segunda vez. Primavera tras primavera, año tras año, esta arquitecta encuentra una fracción del mobiliario que parecía solucionada, inamovible e inquebrantable. Y decide darle una vuelta de tuerca.

Ella, lo dice siempre, es muy observadora y se inspira en la vida cotidiana: “Mis recuerdos, las experiencias personales juegan un papel muy importante. Me inspiro en los objetos de aspecto normal y también en la técnica artesanal, que conozco desde mi niñez o en las cosas que me han acompañado a lo largo de los años. Con todas estas impresiones, los objetos nacen en la mente, sobre todo cuando observo una silla o un sofá. Lo importante es sentirse cómodo con el diseño, afirma.

A Patricia Urquiola le gusta el color y lo utiliza, tal vez un rasgo de su españolidad. «Mi punto de vista hispanomilanesa hace que tenga menos prejuicios, no siento tanto el peso de los italianos».

¿A qué le da más importancia, más énfasis, a la función o a la forma?
Al confort mental. Todos los elementos clave de un proyecto deben estar siempre presentes en tu cabeza, en el proceso,  ajustándose de acuerdo a las exigencias de cada producto. Pero nunca existe una única solución. Sino mil formas posibles. Un ejemplo: para realizar un proyecto sostenible, una de esas soluciones posibles, en este caso de las principales, es que no sea inútil.

¿Para qué sirve el diseño? ¿Nos ayuda en algo?
Nos ayuda a crear una síntesis entre nuestras necesidades prácticas contemporáneas. A crear herramientas para la vida, que nos puedan facilitar nuestra vida, en nuestras acciones cotidianas, físicas y mentales.

¿Qué le enseñaron sus maestros ?
De Achille Castiglioni y Vico Magistretti aprendí a mantener despierta la curiosidad cada día y a evitar los artificios estéticos. Nunca sabrán lo mucho que les debo a ambos.

¿Cree en la inspiración?
Inspiración significa curiosidad y me dejo llevar por ella, la considero positiva. Agradezco su presencia cercana.

¿El diseño da la felicidad?
Soy feliz cuando diseño, da igual que sea una taza, o una silla. Y lo soy cuando trabajo de arquitecto, me gusta compaginar ambas cosas. Mi hilo conductor es una síntesis de industria y artesanía. Me fascina todo lo relacionado con la costura, la ebanistería…

¿Cuándo le desaparecen las dudas y sabe que un diseño está acabado? En el momento que recupero la serenidad, tras muchas horas de trabajo. Como Buñuel, considero que la vida consiste en hacerte preguntas y más preguntas. Dudar me resulta apasionante.

¿Cómo es su casa? ¿Se le ha que­da­do pequeña con tantos premios?
Mi vida ha sufrido cambios rápidos en poco tiempo. Guardo todas las obras que proyecto y tengo una hija más que necesita su propio cuarto. He resuelto el problema de la falta de espacio cons­truyendo una escalera que conecta mi apartamento a una planta inferior. Ya llegará el momento de mudarnos a una vivienda amplia, que incluirá un estudio de diseño, donde trabajaré exactamente igual que un antiguo artesano.

Vive en una típica casa milanesa de principios del siglo XX que ha amueblado con sus propios diseños, prototipos y cosas de segunda mano que ha ido encontrando en mercados o comprado en viajes al extranjero. «No considero mi casa un muestrario de mi trabajo, pero sí un espacio íntimo con objetos de un valor puramente personal. Vivo con mis prototipos sobre todo para probarlos, pero también por los sentimientos que me unen a ellos; me recuerdan el proceso que vivieron hasta convertirse en productos terminados». Sueña con una casa que diseñará para sí misma, con el estudio en la planta inferior y la zona de vivienda arriba, el concepto de «casa-bottega», un hogar y una casa juntos.

¿Nos avanza la última tendencia?
Espero que, poco a poco, aprendamos a mezclar objetos de culturas lejanas con otros que forman parte de nuestra tradición más las aportaciones de los di­señadores actuales y que todo conviva bien, tanto dentro como fuera de casa. El mestizaje será el camino a seguir en los próximos años.

Algunas firmas para las que diseña:

Alessi, B&B, Moroso, Kartell o Kettal son algunas de las firmas de diseño para las que ha trabajado Urquiola. También Maurice Lacroix (relojes) o Ruinart (botella de champán), Baccarat, Gandía Blasco, Gan…

Seguro que su éxito continuará por mucho tiempo.

 

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